Este libro narra la historia de estas pioneras del fútbol, de su amistad, de su lucha contra el Duce y contra los prejuicios de una sociedad envenenada por el fascismo y sumida en una mentalidad machista que en parte persiste a día de hoy. Entre victorias épicas, duras derrotas, aliados inesperados y enemigos acérrimos, estas chicas reivindicaron antes que nadie la igualdad en el deporte y dieron los primeros pasos en un camino, el del fútbol femenino, plagado de injusticias y con todavía kilómetros y kilómetros por recorrer.
Un tal Marià Veloy viaja en plena pandemia a A Coruña, la ciudad donde nació su abuelo. Antes de convertirse en padre, quiere escribir su historia. Porque el epicentro de esta novela familiar se sitúa en la playa de Riazor, donde el abuelo va a descubrir el fútbol, pero llega hasta el presente. El narrador se imagina el camino que recorrió el abuelo para convertirse en un histórico del RCD Espanyol: vuelve mentalmente al estadio de Sarrià, revive los partidos del patio de la escuela, o ve la fatídica tanda de penaltis de la Copa de la UEFA que evitó de pequeño.
"Prescindí de la televisión. Hay una peña bética en Málaga. Tienen un queso sabrosísimo: Ciudad de Sansueña es la marca. Hay que cortarlo fino y saborearlo bien: el sobrepeso es un claro síntoma de un abandono que hay que saber atajar a tiempo. Ignoro si en la peña siguen fumando Ducados como enfermos mentales o lo dejaron ya. El regusto de la mezcla del queso y el tabaco negro era tan horrible como la decadencia del Betis tras aquello del Chelsea y la final de la Copa de 2005: una decadencia paralela a la mía".
Dentro de la cancha, un segundo puede separar la gloria del fracaso, los sueños de la tragedia. En el mejor momento de su carrera, Valeriano Fuentes chocó contra la pierna de su mejor amigo, el Tanque. La fractura les costó a ambos un cambio drástico en el curso de su carrera como futbolistas profesionales, volcando su amistad en una rivalidad ante los ojos de la afición. Pero el tiempo es caprichoso y el destino los une de nuevo. Convertido en director técnico, el Tanque intenta mantener a flote a su equipo, mientras desde...
George es el tipo de artista que odia con todo su ser a los adictos al trabajo, incrédulo ante la locura y el odio de que son capaces los hombres, aterrado por la codicia, el arribismo, la sed de poder. El fútbol —su arte— debe ser liberado de los excesos de la razón y de las ataduras de las reglas académicas, hay que romperlas para abrir espacio a la intuición, a los sueños y a las emociones. Todo debe ser sublime, terriblemente incontrolable. Hay que buscar y escenificar lo inalcanzable, pintar lo irrepetible.
Treinta y seis años después, milagro: la selección peruana regresa a un mundial de fútbol. El periodista Toño Angulo Daneri echa la mirada atrás y, con la excusa del fútbol, hace un delicioso repaso a las filias y fobias que le despierta su país: en estas páginas hay derrotas, goles milagrosos, reflexiones estéticas, supersticiones caseras, mucha ternura y un sueño: que el nuevo Perú respondón e ilusionante no se quede solo en la cancha de juego.