Esta carta de amor a las camisetas de fútbol y a la cultura de los afi cionados está narrada a través de los uniformes más codiciados del mundo. En ella se recogen desde los grandes clásicos hasta los diseños más modernos, incluidas las camisetas más emblemáticas del archivo de Classic Football Shirts. Modelos que han vestido un joven Ronaldo en sus inicios o un Beckham en el Manchester United, de clubes de todo el mundo y también de momentos históricos del fútbol, como el polémico gol de Maradona conocido como «La mano de Dios», los triunfos mundiales de Pelé y Zidane, el estilo y la elegancia de la Italia de los noventa y la temporada récord de Messi en el Barcelona. Tras más de veinte años de minuciosa investigación y recopilación por parte del equipo de Classic Football Shirts, este libro abre sus archivos, revela secretos y curiosidades nunca antes compartidos, y muestra la fascinante historia del fútbol a través de sus camisetas añoradas, míticas, imperecederas.
La épica y el humor, tan fundamentales en su estilo, son dos constantes de estas narraciones, en las que Soriano dispone en la pantalla plana del papel todas las dimensiones del fútbol de barrio y las convierte en universales; regala lecciones de teoría del fútbol solo al alcance de los mejores literatos, pero también, a partir de las fantasías que evoca el juego, explora las ambiciones, las valentías y las miserias del ser humano. Como dice Ángel Berlanga en el prólogo, «una cancha de fútbol resulta, para él, un escenario propicio para enfocar al hombre; en un partido y sus alrededores caben el talento y la torpeza, la justicia y la corrupción, lo desmesurado y lo conservador, lo real y lo ficticio, el débil y el poderoso».Así, bajo el pánico a una irrupción terrorista, rodó el balón aquel verano. La selección española no dio pie con bola. Fueron nuestros «primos» italianos los que lo bordaron. Nadie daba un duro por que España lograse organizar un Mundial en una época tan convulsa y delicada; nadie tampoco daba una lira por que la azzurra hiciera algo meritorio. Pero el torneo cuajó, en lo logístico y lo deportivo: tuvo épica, lírica y magia.